
Joost finalmente ha sucumbido, y días pasados ha anunciado el fin de su servicio como proveedor de vídeos a usuarios finales (con lo que se suponía eran competencia para YouTube), con la decisión de enfocarse más en el mercado de proveedores de servicios.
Parece mentira que un servicio como Joost haya llegado a su fin, luego de haber sido presentado con tanto entusiasmo por dos ganadores como Niklas Zennström y Janus Fris, los también fundadores de Kazaa y Skype.
En sus comienzos, Joost fue lanzado como una aplicación de escritorio, y aunque funcionaba fantástico eso fue visto como una debilidad por muchos, que señalaban que el hecho de tener que descargar una aplicación e instalarla era tedioso. Pero Joost cambió, y llegó luego también como servicio web, pero al parecer era tarde y su popularidad iba en caída.
Con todo esto queda claro que ni siquiera una buena idea, buen capital inicial y el peso de los nombre detrás son garantía de éxito. Joost fue Hulu antes de Hulu, y también fue Boxee antes de Boxee, pero muestra una vez más que cuando se depende de otros, como Joost dependía de los proveedores de contenidos, no siempre se tiene la llave para el éxito.
